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Para su realización, los procesos electorales requieren de la colaboración de un gran número de personas, 24 mil 883 ciudadanos de acuerdo a cifras del Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana.
Esa cantidad incluye a consejeros ciudadanos de Comités Municipales y Comisiones Distritales Electorales, capacitadores electorales, personal eventual y del servicio profesional electoral del CEEPAC y, sobre todo, funcionarios de casilla.
Recordando al héroe de las mil caras, de Joseph Campbell, los ciudadanos seleccionados para fungir como funcionarios de las mesas directivas de casilla reciben el llamado a la aventura (notificación), disciernen si aceptan o no el llamado, y finalmente, si aceptan, cruzan el umbral para dejar su mundo ordinario y sumergirse en el mundo mágico de los procesos electorales por unos cuantos días.
Mágico, por desconocido, por no ser una actividad cotidiana en la vida de los ciudadanos que no forman parte de partidos políticos ni laboran en instituciones públicas ni dependencias gubernamentales.
Para quienes permanecemos sumergidos en el mundo electoral, la perspectiva no es la misma: leer periódicos, dar seguimiento a las actividades de los partidos políticos, las reformas electorales y las elecciones constitucionales son pasajes comunes.
Pero, ¿y la restante inmensa mayoría de ciudadanos? ¿Cómo perciben los procesos electorales?
En las siguientes entrevistas, VOCEES recoge la opinión de dos ciudadanas que participaron el pasado 5 de julio como presidentas de casilla. Sus palabras nos revelan aspectos positivos, pero también carencias, como la falta de educación cívica en algunas franjas poblacionales.
Sus opiniones, son fundamentales para la autoridad electoral, porque dejan ver qué se ha hecho bien, pero también, qué se puede mejorar.
Enhorabuena, un agradecimiento para todos los funcionarios de casilla por su desinteresada participación.
MARGARITA MARTÍNEZ CAMARILLO Presidenta de la mesa directiva de casilla 1062 contigua 1
¿Cambió tu percepción de las elecciones después de haber fungido como funcionaria de casilla? Definitivamente sí, porque antes de estar como presidenta en una casilla, nada más había tenido la oportunidad de hacer una votación, entonces fue la única vez que me acerqué a una casilla, hasta ahora que estuve como presidenta, entonces sí cambia. La primera vez que fui a votar, nada más fui, emití el voto y ya no sabía más, hasta que se daban los resultados. Ahora, estando adentro entiendes más de qué se trata, por qué se hace así y cómo se hace. Y sí, sí cambia.
Cuando te notificaron que resultaste elegida para ser funcionario de casilla, ¿dudaste en aceptar? ¿Por qué? Sí. Por tiempo, por la responsabilidad sobre todo, y porque no sabía a qué iba. Entonces, como no sabía qué era realmente lo que iba a hacer, pues sí dudé.
¿Qué mensaje le darías a todas aquellas personas que resultaron insaculadas para fungir como funcionarios de casilla y no aceptaron ese encargo? Que yo creo que es importante que participen, sobre todo porque nos damos cuenta de qué es lo que está pasando, de realmente cómo se hacen las cosas y que sí se hacen, que sí se toma en cuenta a la gente y que realmente nosotros somos lo que estamos haciendo posible esta elección, y que se respeta el voto de todas las personas.
De la jornada electoral celebrada el pasado de 5 de julio, ¿cuál es tu opinión? A mí me dio entre mucho gusto que había personas, sobre todo adultos ya mayores, que iban y emitían el voto; entonces, eso es muy agradable. Por otra parte, siento un como mal sabor de boca, que iba mucha gente que no sabía a qué; o sea, pasaba a la mesa del IFE, y después pasaba con nosotros que somos estatales, y nos decían “¿más? ¿Para qué?”, o sea, dices, “bueno, entonces ¿a qué vinieron si no sabían realmente por qué iban a votar?”, entonces eso fue lo que me quedó como una espinita.
¿Qué cambios harías para mejorar el funcionamiento de las mesas directivas de casilla? Yo creo que hubo un poquito de falta de organización en cuanto a la capacitación. Yo nada más asistí a una, y con eso pues dices “no, no tengo duda” pero realmente sí las había, porque en el momento de llegar, yo por ejemplo no conocía a mi equipo, no conocía quién iba a estar en mi casilla, entonces yo creo que un poquito eso, conocernos quién va a estar, por ejemplo en básica, en contigua 1, contigua 2, conocernos, organizarnos entre nosotros mismos, porque nosotros somos los que vamos a estar ahí. La capacitación sí fue lo más clara que se pudo, pero no es lo mismo que nos lo platiquen a realmente hacerlo.
O sea, ¿te hubiera gustado participar en algún simulacro? Así es, porque el simulacro fue hecho por los mismos asesores, entonces nosotros solamente estuvimos como observadores, y el mero día ahí fue donde todo tronó, porque nos tardamos mucho en instalar la casilla, en organizarnos, entonces no estuvo muy organizado entre nosotros, y no nos conocíamos, eso también afectó.
Tal vez conociéndose mejor… Sí, yo pienso que sí. En una capacitación, por ejemplo “mira, ustedes son, platiquen, tú eres escrutador”, y ya ver cuáles son las funciones de cada quién, porque en ese momento también pueden existir conflictos entre nosotros mismos, y que no se van a resolver así de rápido. Entonces, yo creo que organización entre nosotros.
¿Entre ustedes mismos, como funcionarios? Claro, sí.
¿Qué crees que se podría cambiar para mejorar el sistema electoral en México? Pues no tengo una idea en mente, pero sí siento que la gente está muy mal informada de las propuestas de los candidatos, por ejemplo, o sea se van a la votación por partido. Falta mucha información, demasiada, pero no sé realmente quién podría proporcionar esa información.
Comentabas una parte muy importante de tu experiencia cuando estuviste recibiendo los votos, y que había personas que llegaban y no sabían qué iban a elegir. ¿Crees que eso también es fundamental, que las personas estén más enteradas de cómo funciona el sistema electoral? Sí, yo creo que eso fue lo que a mí más me incomodó, porque la gente iba y, por ejemplo pasaba al IFE y votaba, depositaban el voto, pasaban con nosotros y decían “entonces allá ¿para qué fue?”; o sea, dices, una: tienen la boleta, la tienes que leer, tienes qué tomarte tu tiempo para votar, y no hacen eso, toman la boleta y cruzan; entonces, vaya, qué está pasando. Pero yo creo que eso sí es muy importante y afecta mucho una votación, que se vaya por las mejores propuestas, por el mejor candidato; yo creo que falta mucha información y yo creo que representa mucho el que a lo mejor las propuestas que en algún momento se hicieron, no se cumplan, porque entonces la gente es la que está llevando, por ejemplo, la que está poniendo ese gobierno, y realmente pues dicen “no me cumplen”; al final se queja, pero pues ellos no tomaron una decisión correcta, porque no sabían qué iban a hacer. Entonces, falta mucha información.
¿Mucha educación cívica? Exacto, sobre todo.
¿Cómo crees que se podría incentivar a la ciudadanía para que acuda a emitir su voto en las elecciones constitucionales? Está muy difícil. Yo creo que en esta votación ni el 50 por ciento de la gente que estaba en la lista nominal de mi mesa fue a votar. No sé cuál sea la razón por la que no va, yo creo que por lo mismo, que no cree, que realmente sea limpia, incluso hubo un señor que decía “es que ustedes alteran las votaciones”, porque estaba fallando la tinta; decía: “lo que pasa es que no me marcaron el dedo porque me van a marcar después de que ya voté dos veces y no se qué”; entonces la gente yo creo que no va porque no cree. Pero, un incentivo, pues yo creo que nada más sería el que realmente se dieran hechos, por ejemplo un gobierno que en tres años, en seis años, que en esos tres años realmente haya la respuesta que la gente quiere. Y pues, en cuanto a lo que son las elecciones, se está haciendo un buen papel, o sea, se está respetando el voto del ciudadano y se está respetando lo que ellos quieren en ese momento.
Hablabas de alguien que todavía cree que se alteran los votos, que no se respeta el voto. ¿Cómo crees que se podría convencer a esas personas de que los votos se respetan? Pues estando ahí. La primer pregunta que me hacías, que si cambió mi perspectiva, solamente hasta que están ahí se pueden dar cuenta de que realmente nosotros, o sea, yo soy ciudadana, yo no formo parte de ningún grupo, de ninguna organización, y pues yo estuve contando votos; entonces, si ellos aceptan cuando se les hace la invitación de participar en una casilla, si aceptaran y se dieran cuenta de lo que está pasando, o incluso ir de observadores, se pueden dar cuenta de que sí se está respetando el voto.
Durante el desarrollo del proceso electoral, ¿confiaste en la autoridad electoral? Sí, porque mi asesora, que fue la señora Lourdes Reyna, estuvo conmigo, me estuvo llamando, venía a mi casa, y todo lo que yo le preguntaba ella me lo contestaba. Igual, cuando fuimos a la capacitación, cualquier duda por mínima que fuera o cuantas veces iba preguntando, se aclaraba, entonces sí, si confié en ella.
¿En qué radica la confianza a la autoridad electoral? En el interés que están mostrando hacia nosotros como ciudadanos.
MARÍA DE LA LUZ MIRELES AGUILAR Presidenta de la mesa directiva de casilla 1062 básica.
¿Cambió tu percepción de las elecciones después de haber fungido como funcionaria de casilla? No, porque todo estuvo muy bien y en orden, y así esperaba que fuera, no tener ningún problema. Se hizo de la manera más tranquila.
¿Qué pensabas antes de ser funcionaria de casilla y qué piensas ahora? Pues sí tenía un poco de miedo de cómo iban a salir las cosas, pero ya estando ahí con el apoyo de las demás personas todos nos apoyamos y salieron las cosas muy bien.
¿Fue fundamental la cooperación de tus compañeros funcionarios? Sí.
Cuando te notificaron que resultaste elegido para ser funcionario de casilla, ¿dudaste en aceptar? ¿Por qué? No, porque yo ya lo había escuchado en la radio en la tele y dije “me gustaría estar ahí participando” y sí me tocó, y luego luego acepté, no hubo problema.
¿Qué mensaje le darías a todas aquellas personas que resultaron insaculadas para fungir como funcionarios de casilla y no aceptaron ese encargo? Que se perdieron una experiencia de estar ahí, fue una experiencia muy bonita, de cómo todos estando en convivencia vamos desarrollando y sacando adelante esto, y además es para nuestro bienestar, entonces pues que se perdieron una experiencia muy bonita.
De la jornada electoral celebrada el pasado de 5 de julio, ¿cuál es tu opinión? Al principio es ver cómo la gente llega muy motivada a hacer su elección, yo creo que para ver que hay un cambio ya en nuestro país, y la convivencia entre todos y al último pues las votaciones, que todos participamos y le dimos a conocer a la gente los resultados y todo se dio a conocer.
Me llama la atención que dices que ya hay un cambio, por eso te hacia la pregunta de qué pensabas antes y qué piensas ahora. Es que no sabía, la verdad, uno recibe la capacitación pero realmente ya estando ahí es donde uno se da cuenta cómo se trabaja, y pues que todo es transparente y nada se oculta, todo se da a conocer, porque están ahí los representantes de los partidos y se les está mostrando acta por acta, y no hay porqué ellos tengan duda.
¿Qué cambios harías para mejorar el funcionamiento de las mesas directivas de casilla? Un poco de orden pero para los representantes de los partidos, porque sí fueron ellos los que nos decían que ellos querían estar alrededor de la mesa y sí nos interrumpían un poco, la gente verdad, no le daban paso porque querían estar ahí y estaban un poco molestos, y pues yo pienso que no es necesario que estén los representantes, pienso que a lo mejor al final, igual al final del conteo donde uno ya está contando tienen que estar presentes para que estén viendo acta por acta, pero en el transcurso de la votación yo pienso que no.
¿Qué crees que se podría cambiar para mejorar el sistema electoral en México? Pues no, todo me parece bien, el trabajo está bien desde donde empieza hasta donde termina.
¿Cómo crees que se podría incentivar a la ciudadanía para que acuda a emitir su voto en las elecciones constitucionales? En que confíen en que sí se puede mejorar y que su voto cuenta para que esto salga adelante.
Durante el desarrollo del proceso electoral, ¿confiaste en la autoridad electoral? Sí
¿En qué radica la confianza a la autoridad electoral? La verdad porque yo sinceramente no sabía de qué se trataba, pero ellos eran los que me iban a orientar y decir lo que tenía que hacer, y yo confiaba en lo que ellos me decían porque ellos sabían realmente cómo se manejaba y lo que se tenía que hacer, y ya por medio de ellos se hizo como ellos no lo habían dicho.
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