| Los Derechos de los Niños en la Construcción de Ciudadanía |
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En esta ocasión, me gustaría tratar un tema de interés para el Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana y sin duda alguna, para las instituciones en el país que tenemos la responsabilidad de promover los valores democráticos y la construcción de ciudadanía en niños y niñas. A lo largo de nuestra historia, desafortunadamente siempre ha existido un trato injusto para los menores de edad. Tal problema ha hecho reflexionar con seriedad a las personas que integramos los diversos organismos tanto públicos como privados, con el fin de lograr que los niños gocen plenamente del respeto a sus derechos y de los beneficios propios de su edad, así como para que se les proteja de su natural vulnerabilidad. El artículo 4° Constitucional, en su último párrafo, establece que: es deber de los padres preservar el derecho de los menores a la satisfacción de sus necesidades y a la salud física y mental. Señala también este artículo, que la ley determinará los apoyos a la protección de los menores a cargo de las instituciones públicas. Lamentablemente, cada día son más los menores que sufren violaciones a sus derechos fundamentales, las causas son diversas y sólo se lograrían evitar, si fortaleciéramos la promoción de los valores y de los derechos de los niños, a fin de lograr ciudadanos con pleno conocimiento de sus derechos fundamentales. Es así que con el propósito de garantizar el respeto a los derechos de las niñas y de los niños, a nivel internacional se han aprobado, por la Asamblea General de la ONU, documentos como la Declaración de los Derechos del Niño y de la Niña. En diez principios, cuidadosamente redactados, la Declaración establece los derechos del niño para que disfrute de protección especial y disponga de oportunidades y servicios que le permitan desarrollarse felizmente en forma sana y normal, en condiciones de libertad y dignidad; para que tenga un nombre y una nacionalidad desde su nacimiento; para que goce de los beneficios de seguridad social y reciba tratamiento, educación y cuidados especiales si tiene algún padecimiento; para crecer en un ambiente de afecto y seguridad; para que reciba educación y figure entre los primeros que reciban protección y socorro en casos de desastre; para que se le proteja contra cualquier forma de discriminación, a la par de que sea educado en un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos, por la paz y la fraternidad universal. Esta Declaración, además de proclamar los derechos de las niñas y de los niños, nos exhorta a padres, adultos, organizaciones y autoridades, a que reconozcamos estos derechos y luchemos por su observancia. México tiene una ciudadanía extensa, que goza de poderes importantes, y de instituciones que nos permiten promover este tipo de derechos de los niños, más allá del voto. Fortalecer los derechos de los niños, nos permitirá construir una mejor ciudadanía, más democrática, más informada y más demandante de sus derechos y obligaciones. Muchas gracias. |